jueves, 23 de marzo de 2017

Cuidando Nuestro Corazón



Enfermedad cardiovascular o coronaria es un término amplio que se aplica a los  problemas  del corazón y los vasos sanguíneos. Podría decirse que la afección más común entre las enfermedades cardiovasculares, es la hipertensión, llamada  enfermedad silenciosa porque no presenta síntomas. De una presión alta se pueden generar otras enfermedades o sucesos muy graves como un accidente cerebro vascular, infartos, entre otros.

Factores como el estrés y una alimentación inadecuada -por ejemplo una dieta con un elevado contenido en grasas, azúcar, alimentos industrializados y una ingesta reducida de productos frescos como frutas y verduras- influyen en la aparición de estas enfermedades.
Entre los factores que favorecen la aparición de una enfermedad cardiovascular se encuentran: colesterol y triglicéridos, sal, diabetes, obesidad y sobrepeso, tabaquismo, inactividad física, etc.
Nuestro corazón es un órgano vital y para cuidarlo podemos tomar algunas medidas:
  • Evitar  Las grasas saturadas de origen animal o vegetal (mantequilla, manteca, productos lácteos, embutidos).
  • Evitar Ácidos grasos "trans" (alimentos elaborados con aceites y grasas hidrogenadas como palomitas para microondas, snacks, bollería industrial, helados, patatas fritas industriales, galletas, etc.)
  • El sedentarismo, una dieta alta en hidratos de carbono refinados -especialmente si son azúcares-, el consumo de alcohol y tabaco elevan los triglicéridos en sangre. Por ello es necesario adquirir hábitos saludables
  • Llevar una dieta vegana saludable consumiendo abundantes productos frescos de origen vegetal (frutas, verduras, cereales, leguminosas, papas, frutos secos...), eliminar alimentos ricos  en azúcares refinados y alimentos de origen animal, la presencia del aceite de oliva como la principal fuente de grasa.
  • Conectarse con la compasión y el amor

Como ya hemos dicho,  el corazón  es un órgano que participa en nuestras emociones, percepciones, sentimientos, y salud física en general. Un corazón enfermo limita nuestra vida de manera contundente.

Tener un corazón sano, bondadoso y compasivo debe ser la meta de todos porque de esta forma no solo viviremos en mayor plenitud sino que la transmitiremos a nuestro entorno inmediato y lejano.  Poner atención en lo que hay en tu plato es una forma de mantenerse atento a este trabajo de crecimiento y  salud.

En general, una alimentación vegana saludable, y hacemos la aclaratoria porque no todos los alimentos veganos lo son ( por ejemplo papas fritas, pastas, masas, e tc),  trae consigo todos los otros elementos que nos permiten acercarnos a sentimientos elevados como el amor  y la compasión ;y albergar esos sentimientos en nuestro corazón, a su  vez nos ayuda a actuar, a no reducir nuestros actos al círculo íntimo familiar sino a tomar posición en incorporarnos a las filas de los que quieren cambiar el mundo, respirar un aire más limpio, consumir agua más pura, y sobre todo trabajar por el futuro del planeta.

Al  acercarnos al proyecto vegano, nos colocamos en una vibración más alta que nos conecta con frecuencias más saludables y compasivas que  repercuten en todo el entorno y hacen que nuestro corazón se  purifique.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Nuestra Huella Hídrica



 22 de marzo: Dia Mundial del Agua


Por decisión de la Asamblea General de las   Naciones Unidas, el 22  de marzo se ha designado como   día Mundial del Agua, fecha propicia para conocer   la huella hídrica que dejamos en nuestro caminar por la vida.
Nos han enseñado a cuidar el agua de  manera doméstica: cerrar el grifo cuando nos enjabonamos o cepillamos, arreglar los botes,  optimizar la carga de ropa en la lavadora,  regar el jardín con agua reciclada, etc. Sin embargo  estas actividades representan tan solo el 4% de nuestro consumo diario de agua, por lo tanto la economía en su uso adecuado, no incide significativamente en el ahorro del vital líquido.
La mayor parte de nuestro consumo de agua es indirecto y de allí nace el concepto de Huella Hídrica, para representar toda el agua que directa o indirectamente consumimos.  La Huella Hídrica (HH) es un indicador de toda el agua que utilizamos en nuestra vida diaria para producir nuestros alimentos, en procesos industriales y generación de energía, así como la que ensuciamos y contaminamos a través de dichos procesos. La Huella Hídrica de una persona se obtiene de sumar la Huella Hídrica de todos los productos, bienes y servicios que consume y utiliza.
Aquí entramos en el concepto de Agua Virtual, que es la que se requiere para obtener un producto. El Agua Virtual incluye la necesaria para el cultivo, crecimiento, procesamiento, fabricación, transporte y venta de los productos. De allí que los conceptos de Agua Virtual y Huella Hídrica, estén relacionados directamente.
Hay consumo de agua virtual en todo, en lo que comemos, vestimos, en nuestros medios de transporte, en los equipos de trabajo, etc. Por ejemplo para hacer un kilo de tela de algodón para playeras, se requieren 10.800 litros de agua. A continuación algunos ejemplos  de la HH de algunos alimentos y objetos:

1 papa (100 g): 25 litros
1 manzana (100 g): 70 litros
1 jitomate (70 g): 13 litros
1 naranja (100 g): 50 litros
1 rebanada de pan (30 g): 40 litros
1 rebanada de pan (30 g) con queso (10 g): 90 litros
1 huevo (40 g): 135 litros
1 bolsa de papas fritas (200 g): 185 litros
1 hamburguesa (150 g): 2.400 litros
1 vaso de cerveza (250 ml): 75 litros
1 vaso de leche (200 ml): 200 litros
1 taza de té (250 ml): 35 litros
1 copa de vino (125 ml): 120 litros
1 vaso de jugo de manzana (200 ml): 190 litros
1 vaso de jugo de naranja (200 ml): 170 litros
1 par de zapatos (piel de bovino): 8 mil litros
1 hoja de papel A4 (80 g/m2): 10 litros
1 microchip (2 g): 32 litros

Como puede observarse, las cifras son sorprendentes.   Cuando revisamos la lista entendemos más profundamente la importancia del agua. No es posible la vida sin agua, no habría alimentos, no habría manera de subsistir en el planeta.

Si bien es cierto que el agua para cultivos viene parcialmente del agua de lluvia, también lo es que esa fuente no es suficiente y que los cambios climáticos producto en gran medida de la conducta del hombre, han descontrolado los sistemas naturales de ciclo del agua. Ahora tenemos más corrientes de aguas subterráneas contaminadas, mayores sequías, mayor evaporación, al punto que los humedales del planeta en general, han disminuido considerablemente o incluso desaparecido. Las fuentes de agua dulce están considerablemente mermadas y  por ello, el futuro a mediano plazo no es muy alentador.

Pero, ¿qué podemos hacer individualmente? ¿Cómo podemos revertir o por lo menos detener la desaparición del agua? Definitivamente creando conciencia. Disminuyendo nuestra huella hídrica, lo cual podemos hacer no solamente economizando nuestro consumo doméstico, sino eligiendo nuestros alimentos.
Como puede observarse en la lista de arriba, la hamburguesa es lo que deja mayor HH. La Huella Hídrica de una vaca para producción de carne es de 3.100.000 lts y la de la leche de vaca, de 950 lts por kg. Esto sin considerar la contaminación de las aguas subterráneas por la ganadería industrial.

Nuestras decisiones cotidianas que pudieran parecer insignificantes, tienen efectos  exponenciales y decisivos en el futuro del planeta y en las condiciones de vida para nosotros en él, por  ello es vital  tener consciencia de cómo ellas influyen en el todo. Pero no basta conocer, se requiere la acción y cambio de hábitos para sentir y saber que estamos haciendo algo.



jueves, 16 de marzo de 2017

Cinco Hábitos para Purificar tu Organismo




El término “toxina” se utiliza como adjetivo para designar y calificar a todos aquellos elementos o sustancias que resultan nocivos y dañinos para algún tipo de organismo, por lo general se lo utiliza en referencia al ser humano aunque la mayoría de ellos suelen ser tan dañinos para él como para los animales, plantas y cualquier otro ser vivo.


Existen infinitas fuentes de toxinas, entre ellas resaltan las radiaciones naturales o artificiales, los metales pesados, cigarros, drogas, alcohol, y por supuesto la de los alimentos contaminados por pesticidas, herbicidas u otros elementos. Nuestro propio organismo produce toxinas  en las funciones que desarrolla y crea sus propios sistemas de liberación de las mismas.
Tenemos un sistema de limpieza  y drenaje de los desechos constituidos por: los pulmones, los riñones, la piel y el aparato digestivo -incluyendo al hígado- que realiza en este sentido una labor extraordinaria. Este sistema  trabaja constantemente para eliminar los desechos propios de las funciones de nuestro organismo  y los que se producen por agentes externos. Todo forma parte de un proceso complejo y altamente eficiente que nos mantiene saludables.
Al igual como a un vehículo se le hace servicio con  cierta frecuencia, cambiando aceites, filtros, etc,  nuestro organismo requiere que dediquemos tiempo a ayudarle a deshacerse de la mayor cantidad de tóxicos. Es importante en este aspecto destacar que mientras mayor cantidad de sustancias tóxicas deba eliminar nuestro sistema, menor es el tiempo y energía disponible para llevar a cabo el proceso de prevención y autocuración.
Para que nuestro organismo funcione de manera óptima aprovechando nutrientes y eliminando toxinas, debemos fortalecer algunos hábitos, que se resumen en cuatro aspectos básicos: 
1.- Alimentación consciente, prefiriendo siempre los alimentos  naturales y vivos, no procesados y preferiblemente de origen local. Mientras mayor sea la calidad de los alimentos y nutrientes que ofrecemos a nuestro organismo, mayor energía se generará para mantenerlo sano y libre de toxinas.
2.-Agua Pura: Con frecuencia subestimamos la importancia del agua en nuestro día a día, no consumiendo lo suficiente y no cuidando su pureza. El agua viva está llena de minerales necesarios para nuestro óptimo funcionamiento. Por otro lado, somos 70% agua y todos nuestros sistemas la utilizan en  sus procesos. Por ello debemos estar atentos a consumir el agua más pura posible. Es de destacar que no toda el agua de garrafón es lo suficientemente pura y  saludable.
3.-Actividad Física: necesitamos estar activos, nuestra piel, siendo el órgano más grande  que tenemos,  se encarga de eliminar toxinas por cada poro de su superficie. Teniendo una adecuada actividad física, ayudamos a generar ese proceso a través del sudor. Adicionalmente,  estar activos favorece el funcionamiento de los sistemas circulatorio y respiratorio que a su vez contribuyen significativamente a la eliminación de toxinas.
4.- Aire Puro: respirar un aire oxigenado es también otro secreto de la buena salud. Se oxigenan las células generando así el mejor funcionamiento de todos los órganos, implusando los mecanismos antioxidantes, revitalizando, eliminando toxinas. Es, junto con el agua, el principal alimento para un organismo sano.
5.- Amor: Somos un todo conformado por una parte física y otra mental unidas por el campo de  las emociones.  Vivir conectado con el amor a la vida, es la forma de purificarnos y eliminar emociones, pensamientos o conductas negativas  tales como baja autoestima, resentimiento, ira, culpa, celos, envidia, falta de compasión, apego, deseo, orgullo, entre muchas otras y actitudes negativas como la crítica, los chismes, la queja, etc.

El Valor de Compartir. Compartimos un Planeta




Compartir, cooperar y respetar, son las claves para una convivencia armoniosa con nosotros mismos y con nuestro entorno


Compartir es el acto de participación recíproca en algo, ya sea material o inmaterial. Lleva implícito el valor de dar y de recibir. Con frecuencia relacionamos el compartir con cosas materiales, sin embargo el verdadero  compartir abarca un sinfín de situaciones. En realidad la vida en sociedad o fuera de ella es un constante compartir.  Podemos compartir sonrisas, emociones, actividades, pensamientos, momentos, experiencias, sufrimientos, espacio, oficina, hogar, entre muchísimas otras cosas.

El compartir tiene implícitas algunas características:

  • Implica Dar y Recibir en forma recíproca donde  esa reciprocidad no necesariamente tiene que darse en el mismo momento ni manifestarse en la misma forma. No quiere decir tampoco que damos para recibir, es un sentimiento más profundo donde está inmerso el amor.
  • Mejora las Relaciones Humanas y del Entorno: Compartir también significa participar, utilizar, experimentar o disfrutar, sin  que esto implique propiedad, sino bien común.  La meta del correcto compartir es caminar hacia mejorar las relaciones humanas y las  que se generan con nuestro entorno.
  •  Lleva implícito el concepto de Cooperación: Cooperar es trabajar juntos. Es dar con generosidad y también recibir con gratitud. No existe en la naturaleza un ser viviente que sea completamente independiente. Vivimos en total interdependencia con nuestro entorno,  nuestro planeta y todos los seres vivos que lo habitan. Ya sea en casa o en las relaciones con el exterior, el principio de cooperación va de la mano con el principio de compartir. El compartir de la responsabilidad, tanto como el compartir de los recursos materiales y la correcta cooperación responden, ambas, al principio rector y a la cualidad de la vida.
  •  Está desvinculado del concepto de Propiedad:El compartir auténtico va más allá del concepto de propiedad. La tierra nos ofrece sus recursos para el bienestar de toda la humanidad pero no lo entendemos, precisamente por el  sentido de propiedad que arraigamos desde pequeños. Nos enseñan a “compartir nuestros juguetes” fortaleciendo el sentido de propiedad y del apego.  En realidad, nuestras “posesiones” terrenales son  temporales, sólo están bajo nuestra custodia y muchas veces creemos que podemos hacer con ellas lo que queramos sin considerar  que nuestras acciones pueden afectar al entorno. Cuando compartimos de corazón aunque sea un pedazo de pan, no estamos pensando que ese pan es nuestro, ni que estamos haciendo un acto de caridad. En ese momento, las manos se abren impulsadas por un sentimiento de generosidad y de unión.
  • Se basa en el Respeto:Pocas veces asociamos el compartir con el respeto, precisamente porque para la mayoría compartir es un acto totalmente voluntario. Comparto mi comida, mi carro, mi opinión, etc. Pero  el compartir abarca nuestro diario vivir  y no siempre es consciente y voluntario. Por ejemplo, compartimos una playa, una escuela, una vía, un parque….. Y es en esos casos donde más se visualiza el respeto como parte del compartir, en el reconocimiento de la singularidad de cada uno y de sus derechos.  Cada ser vivo es único, y tiene una contribución única para su entorno.  Y volvemos aquí al importante concepto de interdependencia: todos estamos conectados, nuestro bienestar no sólo es un tema personal, sino que también involucra al que está al lado, a nuestra comunidad y a las personas que nos vamos encontrando en la vida. Todos tienen un papel que cumplir y todos tienen una razón para estar aquí. Cada uno de nosotros debe actuar considerando su responsabilidad para con el mundo y su hábitat.


El principio del compartir  nace, no de la condescendencia o de la imposición sino del reconocimiento de que trabajando con otros por el bien común beneficiamos a la humanidad como un todo y por lo tanto a nosotros mismos.

Compartimos el planeta sin distingos de nacionalidad, costumbres, razas, religiones, creencias o culturas. Somos parte de él al igual que las plantas, montañas, ríos, mares, atmósfera y por supuesto sus seres vivos.  No somos dueños de la tierra, de los árboles ni de los animales y nuestros actos indiscriminados alteran el equilibrio perfecto natural y se nos  devuelven en forma de boomerang afectando  nuestro  futuro como raza humana.

Compartir, cooperar y respetar, son las claves para una convivencia armoniosa con nosotros mismos y con nuestro entorno.  La energía sigue al pensamiento. Cada uno de nosotros puede comenzar el trabajo de reorientar la actitud egoísta e irresponsable de la humanidad eliminando estas actitudes en nuestra propia vida. De la misma forma en que un hombre pensando claramente y con buena voluntad puede transformar el clima mental de su entorno, así, miles de hombres y mujeres de buena voluntad, pensando en las ideas de justicia, de compartir, de correctas relaciones humanas, de respeto,  pueden lograr el efecto acumulativo de irradiar Luz y Amor alrededor del planeta.